PLAYAS PRIVADAS
Por: Raúl León Melesio

En México, en teoría, los litorales son de los mexicanos y no hay propiedad privada en los mismos. Por ello, las playas son de todos los Mexicanos, esto por disposición del artículo 27 Constitucional, es decir, no hay playas privadas, todas las playas son públicas y a los hoteles y establecimientos, previa obtención de una concesión, se les permite el uso y aprovechamiento, pero no es exclusividad y esa concesión no es restrictiva al tránsito por lo que cualquier ciudadano tiene libre transito y uso sobre las playas.
Técnicamente, solo los militares te pueden correr y sólo las instalaciones militares y aquellas consideradas zona federal pueden restringir el paso. Para esto tiene que ser catalogadas como zona naval, instalación federal o recinto federal y esto se reduce a marinas, APIS (Asociación Portuaria Integral) e instalaciones de recintos fiscalizados o de maniobras de carga y descarga que por razones de seguridad no son de libra transito, pero las playas son siempre de libre transito… o debieran serlo.
Este derecho consagrado en la Constitución, es, en la práctica, una mentira, letra muerta, una patraña más que el estado Mexicano no ha cuidado ni garantiza a los ciudadanos.
En la realidad, cuando uno va por la playa y llega a la playa situada frente a un hotel a lanzar, de volada sale gente a correrlo a uno diciéndole que esa playa es privada; y no hablo de lanzar en playas donde se nada (que por pura lógica y seguridad no son lugares de pesca) sino de playas de mar abierto lejos de la zona de bañistas. Y aunque uno trate de hacerles ver que esa no es playa privada y que hay libre tránsito, al no haber autoridad alguna que lo proteja a uno, aunque en derecho es playa pública, de facto lo corren a uno y en vía de hechos, es privada por apropiación (salvo que uno vaya dispuesto a liarse a golpes con el personal del hotel). La Constitución… ¡bien gracias!
Pero peor aun, hay otra artimaña que lo priva a uno de pescar algunas de las mejoras playas de por acá. Las playas son públicas si, pero los accesos son privados y hay playas que solo tiene acceso por hoteles o por condominios residenciales de lujo y simplemente a uno no lo dejan pasar (y mucho menos si le ven a uno caña en mano) así es que bajo ese argumento, salvo que se llegue vía lancha o se sea un consumado alpinista, simplemente no se tiene acceso a esas playas.
Ese es el caso de la playa del faro y la playa de El Pedregal acá en Los Cabos, ambas playas eran famosas por las enormes capturas que producían, gallos, toros, y sierras por la mañana y enormes tiburones “sardineros” por las noches eran capturas comunes hasta que se construyeron los complejos hoteleros o el condominio y se bloqueó el acceso desde playa. Es desde la embarcación que se pueden pesar solamente (ahí, en el faro agarré el gallo más grande de mi vida en una lancha) y el derecho Constitucional de libre transito y de que las playas son de dominio público es letra muerta, un mero sueño que en la práctica no se puede ejercer.

¿Qué no se supone que la Constitución es la carta magna y máximo ordenamiento al que todos se obligan? ¿Qué da derecho a los particulares a bloquear el acceso a las playas?, ¿Qué hace el estado para preservar el derecho constitucional del ciudadano al libre tránsito y al uso de playas públicas?, ¿Por qué nos privan a los pescadores de esas playas solo porque una constructora, desarrolladora o empresa multimillonaria decide apropiarse de una playa?
Pobre de mi México, que todo mundo puede pisotear su Constitución y sus leyes, que los gobernantes no hacen nada para proteger las leyes y hacerlas valer y que, finalmente, no vive bajo el estado de derecho y es la tierra de nadie.
Saludos.





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