Viaje Pesca Chacahua (Oaxaca)
Noviembre, 2007
Reseña por: Juan Carlos Roqueñí Straffon
Este viaje fue una mezcla de experiencia, aventura, persistencia y convivencia.
Me moría de ganas de volver a Chacahua, pero ahora bien armado con equipo que pudiera sacar alguna buena presa del agua.
Me decidí e invité a mi tío Juan Antonio Campillo (Pescador deportivo con años de experiencia originario de Hermosillo Sonora), a mi Papá Alfonso Roqueñí (Aficionado a la pesca deportiva desde que tengo razón) y a mi novia Sonia Ortiz Mena. (Principiante en el negocio y el amuleto de la suerte)
Jueves 1 Noviembre
Desesperados por salir de la ciudad de México mi tío Juan paso por mi y mi novia.
Con la camioneta llena nos dirigimos a Cuernavaca, donde dormiríamos y recogeríamos a mi papa, para al día siguiente a las 4:00 o 5:00 de la mañana salir hacia Oaxaca. Llegamos tan emocionados, que decidimos salir a las 9:00 pm y manejar toda la noche para llegar temprano a Chacahua y aprovechar nuestro viaje de pesca.
Después de algunos cafés y reacomodar la camioneta, nos dirigimos hacia el sur.
Viernes 2 Noviembre
Llegamos como a las 6:00 de la mañana, muy pero, muy cansados, pero con ganas de ya llegar a la tan comentada laguna de Chacahua. Para llegar a la playa hay que dejar el carro en el pueblo de Zapotalito y ahí tomar una panga como de media hora para llegar a la playa. Los paisajes son maravillosos pues vas cruzando por todos los canales de manglares donde se pueden ver aves y a las lisas saltando por doquier.

Llegada a Chacahua 6:00 am (Sony, Juan Carlos y “el Tío Juan Antonio”)
Yo había visitado Chacahua, unos meses atrás y pescado un pargo de 1kg y ½ y un robálo con un par de Rapalas, quedé muy contento y tenía muchas ganas de ver que más podía salir. Al llegar contactamos a “Doña Juana” una señora que yo ya conocía y que nos rentó las cabañas que tiene del lado de la Laguna. Ya instalados y sin dormir, me fui a buscar a alguien que nos pudiera llevar en su cayuco o panga a pescar en la laguna.

“El tío Juan” con mi papa Alfonso Roqueñí en la panga, cruzando para llegar a la playa.
Conocía a “Pablito” un pescador que lleva a turistas de paseo de vez en cuando y que vive junto a las cabañas de Juana, no lo encontré pero conocí a “Quique” un pescador que nos llevó en su cayuco (es una pequeña canoa con un motorcito de 25 caballos) a los 4 .

Los canales de mangle y las aves.

Paisaje del mangle Chacahuense.
Empezamos a trolear en la pequeña lanchita y como a los 15 minutos se predio un pequeño pargo de unos 400 grs. Nos metimos a muchos canales de los manglares en busca de un robalón o de un parguito y nada de nada.

Juan Carlos y Sony con el parguito.
Regresamos a descansar un poco a las cabañas y a comer algo para pescar después en la tarde.
Ya más recuperados del viaje, platiqué con mi tío y le comenté que en la bocana, justo donde se encuentra el mar con la laguna, había visto que, los pescadores sacaban robálos como de 10 kgs ahí en las piedras, y casteando hacia la bocana.
Me presto su caña con un carrete embassadeur 5000 y una rapala mágnum de mas o menos 10cms de largo (color café con la panza blanca y punto rojo). El estaba con una pequeña pluma casteando igual que yo con un embassadeur 6000.

Las piedras de donde estábamos casteando.
Llegamos ahí como a las 5:45, y mi tío estuvo probando con diferentes cosas y yo seguía con el mismo señuelo pues se que las mágnum son de confianza. Como a las 6:30 ya había bajado el sol y mi papa y Sony ya estaban solo admirando el paisaje. Después de muchos intentos casteando, mi sed de pescador se apagó un poco pues los resultados no habían sido tan satisfactorios. Siempre esta el la mente de todo pescador que el ultimo tiro antes de guardar el equipo es el bueno, y pues así fue, en el que yo consideraba mi último tiro, de repente Pum!!!! Un jalón increíble pensé que se había atorado pero jalaba y se llevaba hilo del carrete, le eche un buen grito a mi tío y con la adrenalina por las nubes empecé a batallar con el animal!!! , pensé que era un robálo muy grande pero no sabíamos que era!!
Como por arte de magia el mar se calmó en esos momentos, y la dificultad era la luz pues cada vez se ponía más oscuro. Seguía batallando con el animal y mi tío me aconsejaba de cómo irlo trabajando para que se cansara, la verdad es que hacia mucho tiempo que no vivía un jalón tan intenso y tan duro. Después de unos 10 minutos de estarlo peleando se acerco a una piedra y mi tío bajó cuidadosamente para agarrarlo y subirlo. Yo solo alcanzaba a percibir una silueta blanca en el agua pero no sabía que especie era.
El animal seguía fuerte y mi tío Juan lo saco inmediatamente subiendo por las piedras.
Era un Jurel que en Chacahua llaman ojo de vaca y que tiene espinas en la parte de cola. (Plateado con tonos negros) El Pescado me impresiono pues tienen una fuerza impresionante. Ya afuera vimos y peso alrededor de los 9 Kilos.

Aquí esta el animalito!!!!

Sony y Juan Carlos con el Jurelón.
Estábamos felices y nos fuimos todos a tomar algunas cervezas al restaurante de doña Juana para celebrar la captura.
Sábado 3 de Noviembre
Al platicar con algunos de los pescadores del pueblo nos pusimos de acuerdo para que nos llevará el buen “Quique” y un amigo de él en una panga para salir al mar a pescar algunas Sierras o algunos barriletes. Salimos como a las 7:00 am y preparados con algunos víveres para aguantar un rato. No tuvimos mucha suerte pues ninguna Sierra se quiso pegar a las plumitas que llevábamos pero pues mi tío Juan cambió en una de las cañitas a la rápala que había usado el día anterior para el Jurel. Después de terquearle un rato pasamos por un lugar donde hay una pequeña isla de rocas que apenas sobresale del agua, por ahí estuvimos cuando de repente un gran jalón en la caña del tío Juan, mi papa y Sony hasta se asustaron pues parecía que era algo realmente grande. Por el estilo de cómo jalaba pensamos que era una sierra muy grande o un barrilete de muy buen tamaño. La pequeña caña con un hilo de unas 40lb se doblaba a su máxima expresión. El animal se llevo casi todo el hilo y mi tío puso un poco mas de freno para que se cansara más rápido, pego algunos saltos y parecía algo así como una barracuda. Después de cansarlo como unos 15 minutos se dejo ver por debajo de la panga, era un inmenso Wahoo!!!

El Wahoo!!!! Tan cerca y tan lejos
Era muy raro ver a estos animalitos por acá pues ni los pescadores lo conocían, el animal se seguía clavando debajo de la panga y la caña a punto de romperse seguía luchando por sacarla , en una de esas el animal se acerco y Quique y el lanchero lo querían agarrar pero les dio un poco de miedo pues vieron la boca afilada y el tamaño que sobrepasaba el metro de longitud, medio lo tocaron pero con la fuerza que todavía tenia y la boca el Wahoo tronó el hilo y se fue con todo y la rápala Mágnum en la boca. Eso nos paso por no poner el empate de metal al final de la línea. (Cuestión que siempre nos salvará de perder a presas como esta).
Después de perder al trofeo que nos haría estallar de alegría nos entristecimos un poco pero seguimos pescando para ver si se prendía algo mas. Ya un poco insolados y tristes me puse a fondear un rato cuando nos acercamos a una zona donde nos comentaban que habían huachinangos. En cuanto puse la carnada (cola de camarón) y la baje al fondo sentí una buena picada y buena lucha, era un Cochito, me sorprendí mucho pues a diferencia con los que hay en el mar del Cortés este tienen una panza amarilla. (lo guardamos para hacer un ceviche de pescado).

Cochito de panza amarilla
Por la tarde empezamos con lo mismo de ayer, castear en la bocana de la laguna. Se nos hizo un poco mas tarde pero sabíamos que cuanto mas tarde mejor pues era cuando nos había picado el jurel el día anterior. Ya no teníamos la rapala mágnum pero estaba con un curricán parecido, pero de color amarillo con naranja al principio comencé a castear con este y saque una pequeña cabrillita o un mero pequeño (de verdad que era del mismo tamaño que el señuelo pero pues estos animales son muy voraces).
Mi tío utilizó una pequeña lisa que atravesó por los ojos y casteaba como si fuera señuelo, mi papa, usaba una pequeña plumita blanca, y sony de plano se quedó a descansar después de tan tremenda insolada en la panga. Ya se empezaba a hacer de noche y la verdad mi carrete no estaba trabajando muy bien con este señuelo pues era mas liviano, mi tío siguió y en una de esas, Se pegó algo grande!!! Me gritó!!! Lo estuvo trabajando tal y como ayer yo lo hacía con el Jurel , por como jalaba pensábamos que era otro Ojo de vaca, pero ahora las condiciones estaban mas criticas pues la luz era todavía menos que la de el día anterior y las olas pegaban mas fuerte en las piedras.
Con la pequeña lámpara de pilas que traía, me puse a buscar al pez que al parecer se había atorado en una de las rocas, lo vi pues mostró su panza blanca. Ya en las rocas llego una ola que me metió un poco al mar pero pues, metí la mano a las branquias del jurel y lo saque lo antes posible pues, si venia una ola me podría llevar completito. Lo saque y lo subí era otro Jurelón Ojo de vaca como de unos 8 kilos.

Asoleado pero con el trofeo en las manos!!!
Nos pusimos muy contentos!! , la lisa funcionó de maravilla y detectamos ahora si la mejor hora para pescar a estos amigos.

Juan Carlos, el Tío Juan y mi papá con el Jurel.
Todos estábamos muy satisfechos pues aunque las capturas no fueron demasiadas lo que hubo fue muy emocionante nos quedaron ganas de regresar pues la hospitalidad de los Chacahuenses es muy buena y el lugar esta lleno animales que te pueden dar buenas sorpresas.






